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Els Frikinautes

Consola que mola: Bally Astrocade

 

Antes de que nos destrozáramos los ojos y las manos ante una pantalla de televisión y unas palanquitas y botoncitos, el mundo de los salones recreativos era distinto. Los juegos eran por un lado auténticas minibarracas de feria con muñequitos, troquelados, lucecitas, movimientos mecánicos  y otras virguerías de la época, y por otro estaban los pinballs de toda la vida. Durante años, estas atracciones vaciadoras de bolsillos dominaron el mercado hasta que un tal Nolan Bushnell sacó un jueguecito por tele llamado Computer Space bajo los auspicios de la compañía Nutting. Y después el mismo Bushnell sacó un juego de éxito masivo llamado Pong con su propia empresa, una tal Atari. Empezaba una nueva época, y como siempre pasa en estos casos, había una empresa antes dominante que miraba con recelo a los que acababan de llegar. Esta empresa dominante, sobretodo en el mundillo de los pinballs y – aún más sobretodo - de las tragaperras, era Bally, también conocida como Bally/Midway si  nos ceñimos al mundo videojueguil.

Con buen criterio, Bally/Midway se subió enseguida al carro del videojuego, y sacó varias máquinas recreativas de éxito (consiguió de Namco y Taito las las licencias del Pac-Man y del Space Invaders. Casi ná!), pero ocurrió algo que les hizo desviar ligeramente la mirada. Sus rivales en el mundo de las recreativas estaban a punto de sacar una máquina llamada Video Computer System (ver los 2 episodios anteriores), con la que se podía jugar con un medio llamado “cartucho”. Tomaron nota enseguida. Bally no se iba a quedar atrás en la carrera del entretenimiento electrónico doméstico. Iban a ver esos advenedizos jipis de Sunnyvale quiénes eran ellos!

Así pues, los chicos de Midway empezaron a diseñar una consola de videojuegos programable que fuera superior a la Atari VCS, y a fe que lo lograron: usaba el mismo chip (Zilog Z80) que usaba Midway para sus recreativas, mejor definición que la VCS, mejor capacidad para mostrar color (aunque no servía para nada: de los 256 que podía mostrar, tan solo se podían usar 4 en pantalla, sin contar blanco y negro. Triste), permitía jugar a pantalla partida (el split screen que tanto amamos los que nos criamos con los 16 bits. Por cierto, algunos programadores usaron esto como truco para poner 8 colores en pantalla. Al dividirla, se podían poner más colorines),  sonido excelente (3 canales de voz; no veais que versión de “Puff el dragón mágico” más maja hay en un juego) y, sobretodo, se podía programar en basic:  fue la primera consola que permitió el uso de aplicaciones homebrew, con lo que muchos programadores amateur pudieron vender sus propias creaciones.

Era más fea que Picio la pobre, pero qué le vamos a hacer. Otra característica de la consola es que podía leer dos clases de soporte: el cartucho (usado esencialmente en juegos de la casa y llamado videocade) y la cassette, que entonces empezaba a descollar como el soporte de referencia en informática (aunque el floppy le acabó ganando la partida, como sabemos) . La cassette no solo tenía más capacidad, sino que era más fácil de programar. Era el soporte que usaron muchos de los que crearon juegos homebrew para la entonces llamada Bally Home Library Computer, que poco después se renombró a Bally Professional Arcade. Cabe decir que por lo que parece no llegó a Europa.

Los mandos, que también veis en la foto, eran de lo mejorcito de la época: un híbrido entre joystick y dial a la manera de la Channel F, pero estaban hechos con materiales de muy mala calidad y se rompían a la mínima.

Al encender la consola sin cartucho, el jugador se encontraba con esta pantalla...

... Que contenía 4 programas: dos juegos, una calculadora y un programa de dibujo. El que aparecía al pulsar  “1”, Gunfight, era una adaptación del primer juego arcade japonés que llegó a Occidente, obra de Taito, cuyos derechos tenía Midway.

 El catálogo de esta consola se nutrió mucho de las aplicaciones hechas por fans. Su fracaso de ventas fue evidente desde el primer día a pesar de las excelentes críticas recibidas y los juegazos que se sacaban para ella, hechos a veces por los mismos programadores que hacían los arcade originales. Esa consola fue la primera que evidenció que muchas veces “calidad” y “cantidad” DEBEN ir de la mano: se sacaban pocos juegos, y todos ellos ya tenían versiones en Atari. Por muy superior y versátil que fuera este aparato, lo cierto es que jamás fue rival para la VCS. Además, no se publicitó lo suficiente, y solo se vendía por correo o en tiendas de informática (cuando debía estar en jugueterías, por muchas pretensiones de calidad y seriedad que tuviera). A pesar de todo, sus fans la mantuvieron en pie gracias a sus talentos y el amor que sentían por su máquina. No dejaron de producir juegos – en cassette, como hemos dicho antes - a pesar de que Bally había dejado de programarlos ya en 1980, cuando vendió su división de productos para el consumo doméstico a un grupo de programadores de la casa que habían fundado su propia empresa, llamada Astrovision. De las  compañías fundadas por fans destacó Esoterica, formada por programadores muy expertos.  Así, la consola seguía vendiéndose en 1982 bajo el nombre por el que es más conocida: Astrocade, pero el Crash del 83 acabó con su carrera justo cuando sus propietarios iban a reconvertir lo que era la consola en todo un sistema de programación llamado Datamax. En 1985 se detectaron las últimas señales de vida del aparato, que acabó su carrera con casi 90 juegos oficiales, contando los que venían en la BIOS.

Hoy día aún se producen juegos para la consola, hechos por particulares y casi siempre en cartucho, ya que la cassette está completamente en desuso (pero ya volverá. Si lo ha hecho el vinilo…). Destaca un programa que toca canciones de los Beatles, pero en comparación con mi Beatles Rock Band…

LO PEOR

Generalmente, los juegos de esta consola fueron de mucha calidad, pero ciertamente también tuvo sus malos momentos…

280Zzzzzap

Uno de esos juegos que me hacen pensar si realmente no debería dejar esta afición a los emuladores. Clon de un juego de Atari malo de solemnidad llamado Night Driver, no solo resulta feo a nivel gráfico, es que es incontrolable, y en cualquier momento, *ZORK!*. Mi record es de unos 4 segundos sin chocar.

Baseball

Holaaaaaaaaa! Venga, decidles hola. Va. Holaaaaaaaa! Es que los pobres no saben hacer otra cosa: vaya caquita de juego. Esto no es beisbol ni ná de ná

 

LO MEJOR

Todo lo mejor son adaptaciones/clones de recreativas.

Muncher

Juego en cartucho de Esoterica que contituye la mejor versión de Pacman de la época, a todos los niveles. Excelente.

 Incredible Wizard

Jugué a este juego por primera vez en mi Play 2 con el Midway Arcade Classics. Por un problema de derechos, el juego arcade Wizard of Wor fue retitulado, y eso que la misma Midway realizó la conversión. De hecho se dice que la hizo el mismo programador, lo cual no sé si es cierto (sí se sabe que lo realizó una pequeña compañía de Illinois llamada Action Graphics, por encargo de Bally). Es eso que llaman “arcade perfect”: idéntico al arcade original. Lo único que faltaba del original eran las voces tipo Talk It, que eran una risa.

 

Conan el Bárbaro

Curioso juego hecho por un aficionado (en cartucho) donde Conan dá mandoblazos a diestro y siniestro a todo bicho que aparezca en pantalla.

 Space Fortress

Defiende a tu base de los marcianos marranos. Esto engancha más que el episodio secreto de La Familia Crece donde Yuu y Miki se echan un polvo. Juro que lo he visto! En mi imaginación, claro…

 

Fuentes usadas en este artículo

http://www.ballyalley.com/

http://en.wikipedia.org/wiki/Bally_Astrocade

http://www.consoledatabase.com/consoleinfo/ballyastrocade/index.html

Esta vez no he usado el libro!

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